Para viajeros

Escrito por ElaineVilarMadruga 07-11-2014 en Pensamiento. Comentarios (0)

Evidentemente: uno extraña su ciudad, su país, sus cosas. Disfrutar de tu propio dinero, gastar tu propio dinero, no el de tus amigos. Uno extraña a la familia, a los que se quedaron y ahora no están a tu lado para ver los edificios sin fin o las cataratas o ese universo que existe al margen del tuyo... y que en ocasiones, incluso, lo toca. Vives como un turista. Como curioso. Como extraño. La gente te mira y reconoce tu acento. Sabe que pagas con una tarjeta de crédito ajena. No entiendes los comentarios en el metro. Te pierdes en el metro. Compras más de la cuenta y siempre a precios baratos. Cargas innumerables jabas, cosas, secretos de hormiga que acumula para los suyos. Te pierdes, también, en las tiendas. No perteneces a este laberinto.

Extrañas.

Cuando estás allá, te preguntas qué haces y por qué. Si vale la pena.

Cuando estás aquí, te preguntas qué haces y por qué. Si vale la pena.